La vuelta del Partido de las Estrellas nos ha dejado con las luces apagadas. Allí donde más brillan los focos mediáticos se quedó toda nuestra luz. El más claro ejemplo ha sido Jason Bay que de los últimos diez encuentros tan sólo ha conseguido impulsar una carrera. Los primeros, quizá preparaba su participación y en los últimos aún no ha vuelto de participar.

Y los que están completamente fundidos son nuestros lanzadores. Sobretodo los veteranos, Penny y Smoltz que están dando argumentos a Francona para que confíe de nuevo en Buchholz o le devuelva al inicio de los partidos a Masterson, que últimamente el relevo también le desorienta.

Cinco partidos y cuatro derrotas son el balance de la vuelta del partido más mediático del béisbol norteamericano. Volvíamos a la competición de equipos con una victoria de un Buchholz dominante y un relevo consistente pero ofensivamente la aportación de Ortiz no es suficiente, necesitamos que nuestros potentes brazos vuelvan a dominar la situación.
Hasta Lester encadenó errores fatales en su apertura ante los Rays en Toronto. Cuatro bases por bolas fatales para un partido muy igualado.

Y para más inri, vuelve a la rotación Beckett tras su último partido completo que le dejó sin participación en el Partido de las Estrellas y suma su cuarta derrota de la temporada y la cuarta consecutiva, consumando que el equipo está de lleno metido en un bache, no me cabe la menor duda.
Los Yankees se ponen al frente de la división, pero ese no debe ser nuestro problema, nuestro juego ha de volver a ser el que era y seguiremos arriba. No tengo duda de que el comodín estará en nuestra división y estaremos en postemporada.
Saludos,
VAMOS MEDIAS ROJAS!





Luego fue el turno del bullpen. Delcarmen, Okajima, Ramirez y Papelbon mantuvieron a los Orioles sin conseguir ninguna carrera para terminar el partido 4-0 blanqueándolos en su propia casa.




























